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Tradiciones danesas a lo largo del año
A lo largo del año, los daneses –o al menos la mayoría de ellos– celebran una larga serie de festividades; se trata tanto de fiestas cristianas como de días que tienen otras raíces, por ejemplo en la cultura popular. Muchos de estos días están ligados a tradiciones relacionadas con la comida, los adornos y la celebración con la familia y los amigos.
Los daneses y las tradiciones
Algo más del 90% de la población de Dinamarca opina que las tradiciones forman parte del patrimonio cultural nacional, y muchos creen que hay que protegerlas frente a influencias externas.
Sin embargo, la realidad no es ésa exactamente. Si bien es verdad que lo que en el lenguaje cotidiano llamamos tradiciones forma parte del denominado bagaje cultural, ese bagaje va adaptándose y «haciendo transbordo» al ritmo de las transformaciones culturales que se producen, sobre todo como resultado de influencias externas. Y, al compás de esa adaptación, esas tradiciones venidas de fuera acaban por parecer danesas. Probablemente muy pocos daneses reparan en que el árbol de Navidad viene de Alemania, el Día de la Madre es una costumbre americana y la procesión de Santa Lucía es sueca.
Algunos daneses se sienten molestos ante dos de las tradiciones más recientes, San Valentín y Halloween, bien porque no desean adoptar costumbres americanas, o bien porque las relacionan con un lanzamiento comercial. Pero, en realidad, muchas de las tradiciones más antiguas comenzaron exactamente de la misma manera, y es muy probable que cuando los niños daneses de hoy en día crezcan, San Valentín y Halloween formen parte de su bagaje cultural danés.
El significado de las festividades
Los días festivos del calendario contribuyen a imprimir un ritmo al año dividiéndolo en una serie de períodos claros. En la antigua sociedad campesina el cultivo de los productos de primera necesidad estaba estrechamente ligado al transcurso del año. Lo mismo sucedía con muchas de las celebraciones relacionadas con el trabajo, como por ejemplo la fiesta de la cosecha, que hoy prácticamente ha desaparecido al haber perdido su significado de festín para los que habían trabajado en ella.
Muchos de los elementos que intervienen en los días festivos se remontan a la cultura campesina danesa, mientras las fiestas y tradiciones relacionadas con la vida de cada individuo, por ejemplo los cumpleaños y las bodas, tienen sus raíces en la burguesía urbana.
En algunos casos la burguesía también influyó en las festividades del calendario, de manera que las tradiciones campesinas originales pueden aparecer en la versión idílica característica de las representaciones de los artistas del siglo XIX. Es el caso, sobre todo, de la Navidad; la esencia de la Navidad danesa era y es un paisaje nevado de casitas de entramado e iglesitas rurales iluminadas con velas encendidas. La relación con el pasado es uno de los rasgos principales de las tradiciones, independientemente de que esa relación sea real o simplemente lo parezca.
Fiestas y solemnidades en Dinamarca
6 de enero - Día de Reyes
El Día de Reyes se suprimió como día de fiesta oficial en 1770. Sin embargo, la noche anterior –la Noche de Reyes–, el 5 de enero, continúa celebrándose en algunos hogares encendiendo una vela especial de Reyes, una vela de tres llamas que produce una pequeña explosión cuando se consume, de manera que el momento en que las luces se extinguen por sí mismas simboliza el final de la Navidad. En algunos lugares de Dinamarca, muy pocos, esa noche se sigue celebrando con una procesión de gentes disfrazadas que van de casa en casa.
14 de febrero - Día de San Valentín
A comienzos de los años noventa –inspirándose en la tradición americana– en Dinamarca comenzó a celebrarse el Día de San Valentín como el gran día del amor. Son sobre todo los jóvenes y los enamorados quienes aprovechan ese día como una ocasión para mostrarse su amor. Los corazones de flores, chocolate, pasta o tarta no son más que un ejemplo de las múltiples posibilidades entre las que se puede escoger.
febrero/marzo - Carnaval
Las fechas del Carnaval cambian de un año para otro porque, en recuerdo de la época católica, siempre debe comenzar cuarenta días de ayuno antes de Semana Santa. Por eso el domingo de Carnaval puede celebrarse como muy pronto el 1 de febrero y a más tardar el 7 de marzo.
El Carnaval es la fiesta de los niños; se disfrazan –generalmente el domingo de Carnaval– y recorren las calles con sus huchas tratando de llenarlas de dinero. El dinero lo consiguen cuando llaman a una puerta y dedican a quien les abre una cancioncilla en la que reclaman bollos a cambio de no «armar jaleo»:
«Boller op, boller ned, boller i min mave,
hvis jeg ingen boller får, så laver jeg ballade.»
(Bollos por aquí, bollos por allá, bollos en mi panza
si no me dan bollos voy a armar jaleo.)
Los bollos son vestigio de una época en que la comida suponía un capital simbólico, porque muchos, por un lado, rozaban la frontera del hambre y, por otro, rara vez comían pan de buena calidad. Hoy la cantidad de alimento ya no es lo que hace diferente a una fiesta de un día cualquiera, por lo que los bollos han quedado reemplazados por dinero. Sin embargo, los bollos de Carnaval, que se venden en las pastelerías durante las semanas anteriores y posteriores al Carnaval, continúan siendo un manjar muy popular entre niños y mayores.
A menudo se emplean haces de Carnaval, es decir, ramitos adornados con golosinas y pequeños regalos, por ejemplo, como decoración en las casas o como obsequio para los más pequeños. Originalmente los haces de Carnaval eran un símbolo de fertilidad, porque la rama recién brotada es la esencia de la primavera que germina.
Durante el Carnaval los niños juegan al «gato en el tonel», que consiste en golpear con palos un tonel lleno de golosinas y otras sorpresas; el que consigue romper la piñata recibe el título de «rey» o «reina de los gatos».
Las raíces de la tradición del Carnaval
El origen de esta costumbre lo encontramos en el hecho de que el gato, según la creencia popular, era el animal de las brujas y los demonios, y estaba, por lo tanto, «cargado» de maldad. El Carnaval siempre se celebraba en la época del año en que se comenzaban los primeros preparativos relacionados con los alimentos de primera necesidad, por lo que la gente trataba de protegerse del mal ahuyentándolo. Hasta mediados del siglo XIX, en Dinamarca eso se hacía metiendo un gato vivo en un tonel que se golpeaba hasta que, cuando el tonel se rompía, el animal huía corriendo.
El Carnaval, que en su origen estaba destinado a los adultos, se llama en danés «fastelavn», que significa «noche de ayuno», y en realidad era la noche anterior al ayuno cristiano, que comenzaba el Miércoles de Ceniza. Las celebraciones, sin embargo, empezaban ya el Domingo de Carnes con opíparas comidas. Después de la Reforma, en la que se suprimió el ayuno obligatorio, las celebraciones de Carnaval se prolongaron hasta el domingo siguiente. Se organizaban cabalgatas, distintos tipos de competiciones y torneos, y representaciones teatrales en las que el invierno y el verano se disputaban el poder de manera simbólica.
marzo/abril - Semana Santa
La Semana Santa es la celebración por la Iglesia cristiana de la muerte y resurrección de Jesucristo. Su ubicación en el calendario se rige por la luna, ya que el Domingo de Resurrección es el primer domingo que sigue a la luna llena posterior al equinoccio de primavera (21 de marzo). Por lo tanto, el Domingo de Resurrección se celebra entre el 22 de marzo, como muy pronto, y el 25 de abril, a más tardar.
La versión de la Iglesia nacional danesa señala las diferentes festividades de la Semana Santa a través de la selección de textos en lugar de, como en el caso de los países católicos, hacer que la liturgia imite y dramatice los evangelios. Las fiestas que se celebran son el Domingo de Ramos, el Jueves Santo, el Viernes Santo, el Domingo de Resurrección y el Lunes de Pascua.
En 1991 se suprimió el último retazo de la antigua legislación en materia de días festivos, que prohibía cualquier tipo de espectáculo que pudiera perturbar los servicios religiosos de las festividades eclesiásticas. Por eso hoy en día están permitidas distintas formas de esparcimiento público y algunas tiendas pueden abrir sus puertas. Los días de fiesta ofrecen la posibilidad de disfrutar de cinco días libres seguidos que, como, además, muchos colegios dan vacaciones a los niños los tres días restantes de la Semana Santa, pueden llegar a convertirse en un total de diez. Por eso, para la mayoría de los daneses es un período vacacional. Una encuesta realizada a nivel nacional en el año 2000 mostraba que el 48% de los daneses concedía sobre todo importancia al hecho de pasar la Semana Santa en familia, un 37% la consideraba unas vacaciones, y sólo el 10% destacaba «ir a la iglesia» y «el mensaje cristiano» como puntos principales de la Semana Santa.
Para muchos la Semana Santa simboliza el final del invierno, de manera que utilizan sus vacaciones para comenzar la primavera y el verano abriendo su casa de campo, trabajando en el jardín, plantando flores en el balcón, etc.
Las tradiciones de Semana Santa
En Semana Santa muchos hogares y tiendas se adornan de verde y amarillo, sobre todo con nuevos brotes y narcisos. El principal símbolo de la Pascua continúa siendo el huevo. Los huevos que se emplean como decoración pueden ser huevos corrientes de gallina vacíos y coloreados o huevos artificiales y distintos tipos de huevos de azúcar y chocolate. Como adorno también se utilizan pequeñas gallinas y pollitos y, cada vez más, la liebre de Pascua, que antes se limitaba exclusivamente a las zonas limítrofes con la frontera alemana.
Vinculada a la Semana Santa encontramos una tradición netamente danesa, la costumbre de enviar cartas-adivinanza. En las semanas que preceden a la Pascua la gente, sobre todo los niños, recorta artísticas cartas en las que escribe lo que se denomina un verso-adivinanza. Las cartas son anónimas, pero van firmadas con tantos puntitos como letras que tiene el nombre del remitente, de manera que el destinatario pueda adivinar quién las envía. El premio es un huevo de chocolate que se recibe por Pascua. La carta va acompañada de una campanilla blanca, considerada la primera flor del año.
En Pascua se comen huevos en todo tipo de variantes, y además se toma lo que la mayoría entiende por comida de primavera: pollo, cordero y verdura.
A mediodía, tanto en familia como con amigos, se suele tomar un almuerzo danés corriente con arenque y otros tipos de pescado, pequeños platos calientes, fiambre y queso. La mayoría lo acompaña con cerveza y aguardiente. En este período del año se elabora una cerveza especial, la de Pascua, más fuerte y por tanto con más sabor que la cerveza normal.
En la cultura campesina la Pascua también era algo más que una celebración cristiana; se trataba ante todo de una fiesta de primavera ligada a muchas creencias populares relacionadas, por ejemplo, con el tiempo, sobre el que se hacían vaticinios.
1 de abril - «Inocentadas» de abril
Al igual que en otros muchos países, el día 1 de abril en Dinamarca también se gastan bromas inventando historias, etc. A esta costumbre, que se remonta al siglo XVII, también se han sumado los medios de comunicación, así que el 1 de abril conviene estar en guardia al leer el periódico y ver la televisión.
Existió con anterioridad una costumbre semejante en otras fechas como el 1 y el 31 de mayo (Gato de mayo) y el lunes de Carnaval (Carnavaladas).
30 de abril - La Noche de Walpurgis
El Día de Walpurgis (el 1 de mayo) hace referencia a una santa inglesa, Walpurga, que según la creencia popular protegía contra hechizos y brujerías. La noche anterior, la Noche de Walpurgis, se dedicaba, sobre todo en el pasado, a festejar de diversos modos la llegada del verano, por ejemplo encendiendo hogueras y levantando un árbol de mayo, alrededor del que se bailaba. En algunos puntos de Dinamarca aún se encienden hogueras esa noche.
abril/mayo - Gran Día de Oraciones
El Gran Día de Oraciones es una solemnidad propiamente danesa que se ha fijado el cuarto viernes después del Domingo de Resurrección, es decir, entre el 17 de abril y el 21 de mayo. Ese día y la noche anterior se comen panecillos calientes y, sobre todo en Copenhague, se solía pasear por Langelinie, por Christianshavn o por la Ciudadela, donde los coros de estudiantes se reunían para cantar.
El Día de Oración quedó instituido en 1686 para reunir varios días menores de ayuno y oración. De acuerdo con la ley quedaba prohibido todo comercio, trabajo o actividad similar. Por eso a los panaderos se les ocurrió hacer unos panes que se pudieran calentar y comer al día siguiente. Poco a poco la costumbre de tomar aquellos panecillos calientes la noche del Gran Día de Oraciones fue extendiéndose por todo el país.
Había que anunciar el día durante la víspera haciendo repicar las campanas de las iglesias. Ir hasta el antiguo foso de Christianshavn a escuchar las campanas es una tradición típica de Copenhague que se remonta a 1747, año en el que se instaló un carillón nuevo en la iglesia de Nuestra Señora.
mayo - el Día de la Madre
En Dinamarca el Día de la Madre se celebra el segundo domingo de mayo. Desde 1929 complacer a la madre con, por ejemplo, un ramo de flores, se ha convertido en un hábito muy extendido. Esta costumbre, que originalmente tenía un propósito social, procede de Estados Unidos.
1 de mayo
El Primero de Mayo es la fiesta internacional del trabajo y el día de la lucha obrera, y un día festivo en numerosos lugares de trabajo. En muchas ciudades la gente se reúne –en ocasiones después de haber acudido a una manifestación– a mediodía en lo que es una combinación de fiesta popular, mitin político y espectáculo. Los mayores actos tienen lugar en «Fælledparken», un parque de Copenhague. Poco a poco esta fecha ha ido convirtiéndose en un día más festivo que de lucha.
5 de mayo - la Liberación de Dinamarca
Después de permanecer ocupada por los alemanes desde el 9 de abril de 1940, Dinamarca volvió a ser libre el 5 de mayo de 1945. Cuando la BBC radió la noticia de la liberación en su emisión de las 20:30 del 4 de mayo de 1945, muchas personas encendieron velas junto a las ventanas de manera espontánea. Se ha convertido en una costumbre que aún conservan muchos daneses.
mayo/junio - Pentecostés
Pentecostés es una solemnidad religiosa que conmemora la llegada del Espíritu Santo y la fundación de la Iglesia. El Pentecostés litúrgico está vinculado, además, con el despertar de la naturaleza. Se celebra cincuenta días después del Domingo de Resurrección, es decir, entre el 11 de mayo y el 14 de junio.
Aunque, en realidad, es en la mañana de Pascua cuando el sol baila de alegría por la resurrección de Cristo, en Dinamarca es la mañana de Pentecostés –probablemente a causa del clima– la que ha quedado consagrada a contemplar la danza del sol. Desde mediados del siglo XIX se ha difundido la tradición de no acostarse después de las celebraciones del sábado y la noche de Pentecostés o levantarse temprano para tomar el café de la mañana y quizás un licor amargo «Gammel Dansk» en las inmediaciones del lugar desde donde se va a ver el sol.
Pentecostés también se ha dedicado a hacer excursiones, sobre todo para los trabajadores de las ciudades, que salían a la naturaleza para vivir la llegada del verano. En el campo había que encalar las casas antes de Pentecostés, fecha en la que en algunos lugares celebraban con fiestas la llegada del verano.
Desde hace unas décadas, en Copenhague se organiza el Carnaval de Pentecostés, en el que desfiles de personas disfrazadas atraviesan las calles a ritmo de samba para reunirse en uno de los parques de la ciudad.
5 de junio - Día de la Constitución
El 5 de junio es el aniversario de la entrada en vigor de la primera constitución danesa, la Constitución de Junio de 1849. Ese día, que en muchos lugares es total o parcialmente festivo, se celebra a lo largo y ancho de todo el país con mítines políticos que, sobre todo en el pasado, tenían carácter de fiestas populares, por ejemplo las de «Himmelbjerget» y «Skamlingsbanken», en Jutlandia. También es el Día del Padre, una costumbre importada de Estados Unidos en 1935.
15 de junio - Día de Valdemar
Según la leyenda, en este día descendió del cielo la bandera danesa –Dannebrog– en Lyndanise, Estonia, donde en 1219 se desarrollaba la cruzada del rey Valdemar II el Victorioso. Desde 1913 es fiesta nacional y durante todo el día se venden pequeñas banderas danesas. Hasta 1948 fue un día con carácter no lectivo en el que se celebraban fiestas de Valdemar por todo el país.
23 de junio - La Noche de San Juan
La noche anterior al Día de San Juan, que es el día del nacimiento de San Juan Bautista, se ha convertido en una de las festividades más populares del calendario. Los daneses suelen reunirse con la familia y los amigos para cenar juntos. Si el tiempo lo permite, después se acude a una hoguera local. Allí se enciende el fuego con la bruja en lo alto hacia las 22 horas. Antes, una persona conocida suele pronunciar el discurso de la hoguera. Tras el discurso se canta la canción «Midsommervisen» (1885, La canción del solsticio de verano) de Holger Drachmann, que representa la esencia de las claras noches de verano nórdicas y es una visión romántica idealizada de la cultura campesina.
A pesar de que el solsticio de verano cae el 21 de junio, la Noche de San Juan se considera el auténtico solsticio y, por tanto, la noche más corta de todo el año. Según la creencia popular, por eso tenía una fuerza especial y las fuerzas del mal también entraban en juego. Se creía que las brujas pasaban volando en sus escobas de camino hacia su aquelarre. Para mantener alejado al mal se encendían hogueras, preferentemente en los lugares más elevados. Colocar una bruja –hecha de ropa vieja rellena– en la hoguera es una tradición que no se extendió de verdad hasta el siglo XX.
noviembre - Día de Todos los Santos
El Día de Todos los Santos, que se celebra el primer domingo de noviembre, originalmente servía para recordar la muerte de los santos y tenía lugar el 1 de noviembre. El día sobrevivió a la Reforma, pero los protestantes lo fusionaron con el Día de Difuntos, que era el 2 de noviembre. En 1770 se suprimió su carácter de fiesta oficial, aunque la Iglesia continúa celebrándolo el 1 de noviembre. En los últimos tiempos muchas iglesias dedican este día a recordar a los difuntos del año. Se está extendiendo la costumbre de colocar velas en las tumbas la víspera de Todos los Santos. Lo mismo sucede con el Halloween americano, en el que los niños se disfrazan de fantasmas y demás y van llamando a las puertas como en Carnaval. Cuando les abren dicen «trick or treat». Si no les dan dulces o dinero arman –igual que en Carnaval– jaleo.
10 de noviembre - Vigilia de San Martín
La Vigilia de San Martín es la noche que precede al día consagrado a San Martín. Esa noche muchos daneses comen pato o ganso asado. Según la leyenda, San Martín se vio delatado por unos gansos cuando, por modestia, se ocultaba para evitar ser designado obispo. Por eso decidió que todos los años los gansos abandonarían este mundo ese día, el 11 de noviembre, para pasar a la mesa.
El mes de Navidad
La Navidad imprime su sello a todo el mes de diciembre. La mayoría de las ciudades adornan las calles del centro con guirnaldas de abeto y luces. En plazas y jardines se colocan árboles de Navidad iluminados, una costumbre que se remonta a 1914, año en que se iluminó el primer árbol en la plaza del Ayuntamiento de Copenhague. En los últimos años también se ha extendido el hábito de adornar otro tipo de árboles y objetos con iluminación.
La mayoría de los hogares daneses participan en la cuenta atrás que termina en Nochebuena encendiendo, por un lado, la vela-calendario todos los días y, por otro, la corona de Adviento los últimos cuatro domingos que preceden a la Navidad. La tradición danesa de la vela-calendario nació en 1935 con la idea de que cada uno la hiciera con sus hijos, aunque desde 1942 se fabrican de manera industrial. La corona de Adviento se extendió definitivamente cuando en 1946 se convirtió en el motivo central del sello especial de Navidad. Con sus cuatro velas conmemora los cuatro domingos del Adviento eclesiástico, que es el nuevo año de la Iglesia. El año litúrgico comienza el primer domingo de Adviento, uno de los siete días entre el 27 de noviembre y el 3 de diciembre. Además de con la vela-calendario los pequeños cuentan con varios calendarios de Adviento más, que pueden tener desde ventanitas que se van abriendo día a día hasta veinticuatro paquetitos.
Día de Santa Lucía
El 13 de diciembre, día de Santa Lucía, se celebra en residencias y hospitales además de en muchos colegios y centros infantiles. Un pequeño grupito, compuesto preferentemente por niñas, recorre los pasillos en procesión entonando la canción de Santa Lucía. Las niñas van vestidas de blanco y la Santa Lucía, que va a la cabeza del grupo, lleva una corona con velas encendidas. La costumbre, de procedencia sueca, llegó a Dinamarca a través de «Foreningen Norden» (la Asociación Norden) en 1944, en plena ocupación alemana.
Comidas de Navidad y otras reuniones navideñas
Para la mayor parte de los daneses la Navidad es un tiempo para pasar en familia, pero otra característica del mes de Navidad, como se suele llamar a diciembre, son los diferentes tipos de reuniones que se organizan; la más generalizada es la comida anual de Navidad, que desde los años cuarenta se celebra en la mayoría de los lugares de trabajo. Se trata de un clásico almuerzo danés que, sin embargo, en tal ocasión se compone sobre todo de platos típicos daneses que, en cierta medida, tienen sus raíces en antiguos platos regionales. La comida de Navidad se acompaña con cerveza y aguardiente o vino. Por Navidad las industrias cerveceras fabrican distintos tipos de cerveza más fuerte de lo habitual. En las comidas de Navidad, donde a menudo se consume mucho alcohol, es tradicional soltarse un poco y, sin correr el menor riesgo, traspasar algunos de los límites cotidianos, tanto en lo que se refiere a jerarquías sociales como a convencionalismos.
En muchos contextos la gente se reúne de un modo algo menos comprometido para beber ponche («glögg») y comer buñuelos de manzana («æbleskiver»). Mientras el glögg es originario de Suecia, los buñuelos de manzana son uno de los dulces más antiguos que se conocen en Dinamarca, donde han formado parte de la comida festiva tradicional desde el siglo XVII. Muchas familias y grupos de amigos van juntos a cortar sus abetos uno de los últimos domingos antes de Navidad para después reunirse a disfrutar de un refrigerio semejante.
Los adornos navideños
La mayoría de los hogares se decoran con distintos tipos de adornos navideños. Si hay niños en casa abundarán los duendecillos (recortables); si no, el abeto y las velas de formas variadas son los adornos más generalizados. El árbol de Navidad, que es uno de los principales símbolos de la Navidad profana, se decora el mismo día de Nochebuena, el 24 de diciembre, o la noche anterior. La decoración consiste por lo general en bolas de cristal, corazones de papel y cucuruchos, espumillón, guirnaldas de banderitas danesas y, sobre todo, luces, que pueden ser velas o pequeñas bombillas. A causa de las guerras contra Alemania y del naciente sentimiento nacionalista del siglo XIX, los adornos adoptaron los colores nacionales, el rojo y el blanco. El primer árbol de Navidad de Dinamarca –por los datos de que se dispone– se encendió en 1808, y en cien años esta costumbre se extendió por la mayoría de los hogares daneses. Leyendo por orden cronológico los cuentos de Hans Christian Andersen en los que aparece un árbol de Navidad, podemos seguir la difusión de esta práctica por Dinamarca. Se trata de «Hyldemor» (1842, El hada del saúco, «Grantræet» (1846, El abeto), «Den lille pige med svovlstikkerne» (1848, La pequeña cerillera), «Tolv med posten» (1861, Doce de la diligencia) y «Krøblingen» (1872, El lisiado).
Otro de los preparativos de Navidad consiste en hacer una serie de galletitas y distintos tipos de dulces relacionados con estas fiestas. El pan de especias es el más antiguo de todos ellos.
Los días de Navidad
La Navidad, o los días de Navidad, comprende el 24 de diciembre, que es Nochebuena, y el primer y segundo día de Navidad (el 25 y el 26 de diciembre, respectivamente). Durante esos días la mayoría de los comercios permanecen cerrados. Una encuesta de Gallup realizada en 1998 mostraba que para el 78% de los encuestados era importante pasar la Navidad en familia. Pero para muchos también es de rigor asistir al servicio religioso de Nochebuena. Constituye, por así decirlo, el prólogo de las fiestas navideñas, y es una de las contadas ocasiones del año en que acuden muchas personas a la iglesia.
La Nochebuena comienza en casi todas partes con la cena; el plato principal es ganso, pato o cerdo asado con lombarda y patatas cocidas salteadas con azúcar. Otro ingrediente importante son las gachas de Navidad, que consisten en gachas de arroz para el primer plato o arroz «à l’amande» con salsa de cerezas de postre. Es importante que haya una almendra en las gachas o en el postre. La persona que encuentra la almendra se lleva lo que se conoce como regalo de la almendra, que tradicionalmente es un cerdito de mazapán. Para la cena la mayoría bebe vino tinto con el plato principal y un vino generoso con el postre. En algunos lugares las gachas de arroz se acompañan con una cerveza dulce, también llamada cerveza de duendes.
El otro momento estrella de la noche llega al iluminar el árbol de Navidad; después hay que bailar alrededor, lo que consiste en dar vueltas alrededor del árbol cogidos de la mano mientras se cantan villancicos y salmos navideños. Debajo del árbol se colocan los regalos, que después se reparten. En los hogares con niños puede hacerlo Papa Noel, un miembro de la familia disfrazado. En realidad, en Dinamarca quien traía los regalos era el «nisse» o duende, el viejo espíritu de la granja o lar que se remonta a la época precristiana y que en el siglo XIX comenzó a relacionarse con la Navidad. A finales de ese mismo siglo Papá Noel llegó literalmente a Dinamarca en las tarjetas de felicitación que, por ejemplo los emigrantes daneses, enviaban desde América. Poco a poco este personaje fue asumiendo el papel de portador de regalos del antiguo duende.
Durante los días de Navidad se celebran banquetes, por lo general con la familia. Se sirven los mismos platos que en las demás comidas navideñas del mes, aunque cobran mayor importancia los platos regionales. Se trata, por ejemplo, de repollo y berza en los distintos aderezos que acompañan a platos de carne, sobre todo de cerdo.
En el pasado la Navidad comenzaba la víspera de Nochebuena y se prolongaba hasta la Fiesta de la Candelaria (el 2 de febrero); las numerosas visitas navideñas transformaban el período en una gran fiesta. Hoy en día todo concluye prácticamente después de los tres días de Navidad. Las muchas actividades sociales ligadas a estas fiestas tienen lugar durante el mes de diciembre.
Año Nuevo
A diferencia de la Navidad, que la mayoría pasa en familia, el Año Nuevo se celebra con los amigos. La Nochevieja está enmarcada por dos importantes retransmisiones de radio y televisión, el discurso de Año Nuevo que pronuncia la Reina a las seis de la tarde y las campanadas de medianoche del reloj del Ayuntamiento de Copenhague, que marcan el comienzo del nuevo año. El discurso real se ha convertido prácticamente en un punto de encuentro nacional desde que en su primera edición, durante la ocupación alemana en 1942, el Rey exhortó a su pueblo a permanecer unido.
Muchos daneses festejan la ocasión con comida especial, y a las doce de la noche hay champán y pastel de almendras. El nuevo año comienza con fuegos artificiales después de medianoche; el estruendo es increíble y se lanzan cohetes, etc. que iluminan el cielo nocturno con todos los colores posibles.
En muchos lugares el menú tradicional de Nochevieja consiste en bacalao cocido, el llamado bacalao de Año Nuevo, o puré de berzas y lomo de cerdo ahumado. Ambos platos se caracterizan por ser menos grasos que las calóricas comidas de Navidad.
Las diversiones tradicionalmente ligadas a un momento de tránsito como el comienzo de un nuevo año han desaparecido casi por completo a medida que se han ido perdiendo las estrechas relaciones con los vecinos. El último vestigio de los disfraces vinculados a algunas de ellas lo encontramos en los gorros que, unidos a globos y serpentinas, componen los tradicionales adornos de Nochevieja.
Else Marie Kofod, Gyldendal Leksikon