Søg
Sobre Dinamarca >
Historia >
La época de los vikingos >
Estructura centralizada del poder
SOBRE DINAMARCA
SOBRE DINAMARCA
Historia
La época de los vikingos
Agricultura
Comercio y ciudades
El reino de los francos, Inglaterra e Irlanda
Estructura centralizada del poder
La introducción del cristianismo
La organización de la sociedad rural
La unificación del reino y el poder real
Las incursiones vikingas
Los ingresos de los reyes y la extención del Reino
Imprimir
Subscribe
Enviar
Estructura centralizada del poder
Tras estos acontecimientos, la situación interna del país se pierde en la oscuridad, hasta que, hacia el 900, una dinastía venida al parecer de Suecia, asumió el poder. La dinastía que a continuación tomaría el poder sería la dinastía de Jelling, que también había vuelto del extranjero y que accedió al poder poco después de principios del siglo X.
En la piedra rúnica que erigió en Jelling, Harald I Blåtand (Harald I Diente Azul) afirma haber conquistado toda Dinamarca. Probablemente, la palabra «Dinamarca» –que aparece por primera vez a finales del siglo IX, pero que, sin duda, es más antigua– sólo designaba los territorios daneses al este del Gran Belt (Storebælt) y Harald los anexionó a su reino jutlandés, que había heredado de su padre, Gorm el Viejo.
Las grandes construcciones que se aprecian en Dinamarca durante toda la época de los vikingos revelan la presencia de una monarquía que supo aprovechar los recursos de la sociedad en beneficio de la comunidad. Sobre todo el gobierno de Harald I Diente Azul da numerosas muestras de ello: nuevos trabajos en la línea fortificada de Dannevirke, los fuertes de Trelle, el puente de Ravning Enge, el complejo de Jelling, así como Hedeby, Ribe y Århus, ciudades que posiblemente fueron fortificadas durante su reinado.
Para poder realizar estos trabajos, el rey debió, sin duda, imponer a sus súbditos el trabajo obligatorio, aunque tan sólo disponemos de algunos testimonios acerca de la organización social de aquella época. Desde luego no hubo una organización militar comparable al servicio de guerra, «leding», que apareció posteriormente. El poder real se debió apoyar en el control sobre los jefes de los clanes que ejercían el poder real a nivel local.
La mesnada real constituyó, sin duda, el instrumento decisivo de poder. En tiempos de Canuto IV el Santo, el rey intentó ampliar notablemente su poder y trabajó por conseguir el reconocimiento de los nuevos derechos reales reemplazando el derecho privado por el derecho público. Parece ser que las contribuciones para las expediciones de guerra que quiso imponer le costaron la vida.
Niels Lund, Gyldendal Leksikon
Trelleborg Museum