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Comercio y ciudades
Paralelamente a las expediciones vikingas, se desarrolló un amplio comercio entre Dinamarca y el resto de Europa. Ya a comienzos del siglo VIII, Ribe se había convertido en una importante plaza comercial, y tanto ésta como Hedeby, que durante la época de los vikingos había tenido una población fija de unos mil habitantes, pero que en temporada alta estaba mucho más poblada, se desarrollaron hasta convertirse en verdaderas ciudades.
En el siglo XI surgieron nuevas ciudades: Viborg y Odense que, al igual que Ringsted, eran antiguas villas asamblearias y centros religiosos donde a menudo se reunía multitud de gentes; Århus, Aalborg, Slagelse, Roskilde, Lund, en lo que ahora es Suecia, y muchas otras más. Roskilde y Lund nacieron como centros del poder real y eclesiástico. En todas estas ciudades se acuñaba moneda y la economía monetaria se fue extendiendo a lo largo de toda la época de los vikingos.
Se importaban numerosas mercancías y artículos de todas partes: llegaban desde Noruega en forma de hierro y saponita, así como de Suecia y Europa Occidental, a las aldeas danesas. Sabemos mucho menos sobre lo que exportaba Dinamarca, tal vez mercancía perecedera como ganado y madera.
Sin embargo, los mercaderes árabes que se arriesgaban hasta Hedeby venían, sobre todo, con la intención de comprar esclavos que los vikingos también vendían, tanto en los mercados de Europa como en los de Oriente.
La mayor parte de los transportes se realizaban por mar; los vikingos poseían diversos tipos de embarcaciones, barcos de guerra grandes y pequeños así como barcos comerciales, para la navegación en los mares daneses y para travesías por los mares lejanos.
Tiempo atrás se ha creído que los vikingos eran ladrones un día y, al siguiente, comerciantes, pero las grandes y pesadas naves comerciales no eran precisamente una herramienta adecuada para las incursiones guerreras de los vikingos. El tráfico rodado de carros y, en invierno, de trineos también jugaron un papel importante, por lo que al final de la época de los vikingos se llegaron a construir numerosos puentes, como por ejemplo el puente que cruza Ravning Enge.
Niels Lund, Gyldendal Leksikon